Hablar de la muerte, es hablar de la vida; introducirse en las profundidades cenagosas de las tumbas, los funerales, rituales y religiones milenarias. Es tratar de descubrir los nexos ocultos, sutiles y sublimes, que se han establecido entre las actividades más vitales del hombre, como el arte, las ciencias, las filosofías, la medicina, las religiones y la política; y la muerte. Todo movimiento, todo pensamiento, toda concepción humana, van acompañados de manera evidente o soterrada del sentimiento del morir, sensación casi exclusiva de la conciencia del humano. La muerte somete a los reinos vegetal, animal y mineral, a los seres unicelulares y a los cuerpos celestes extragalácticos, pero el único que tiene plena conciencia de su muerte es el hombre.
"La sangre y el tintero”, libro de José Antonio Molina
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Portada del La sangre y el tintero, MAR Editor
*Santiago Delgado*
* La primera universalización la hizo Caracalla, en 212, al dar la
ciudadanía...
Hace 1 semana
