Todos sabían que el Maestro
simpatizaba con los revolucionarios,
pese al riesgo de contrariar al Gobierno.
Cuando alguien le preguntaba
por qué no se comprometía activamente
en la revolución social,
respondía con este enigmático proverbio:
Siéntate silenciosamente
y no hagas nada.
La primavera llega
y la hierba crecerá.
Los silencios de la Pintura. El Grito, de Edvard Munch
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*Santiago Delgado*
* Es osado, buscar silencios en un cuadro que se titula “El Grito”;
pero el tema de la pintura no es la pintura misma, co...
Hace 2 semanas


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