“Cierto día, Chuang Tzu se quedó dormido y soñó que era una mariposa, revoloteando muy contento por ahí. Y la mariposa no sabia que era Chuang Tzu soñando. Luego despertó y volvió a ser el de siempre, pero ahora no sabia si era un hombre soñando que era una mariposa o una mariposa soñando que era un hombre”
Los silencios de la Pintura Atardecer en La Encañizada. Araceli Reverte
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Santiago Delgado*
*El elemento s...
Hace 4 semanas

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